La tarde estaba hermosa Fuimos, mi hija Laura y yo, a visitar a mi cuñada, que vive frente al mar.

Tenia con ella a su nieto, de tres añitos, que quería volar su chichigua, cometa o papalote, como se le llame, ella no tenia ni idea de como se ponia a volar, subimos a la azotea, un cuarto piso,

y allí, al tomar el hilo en mis manos, la pude remontar a los cielos, y ponerla a pasear de un lado hacia otro, no sabemos cual de todos estaba mas feliz, el niño, viendo su chichigua llegar hasta el cielo, y mandándole saludos a Papa Dios, Mi hija y mi cunada, asombradas de mi pericia, y yo, remontandome a mis tiempos de Marimacho..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mas hilo, mas, mas, ya casi no se ve, de pronto siento que el hilo no tiene presión, que paso?
fue tan alto el vuelo, que el mismo cedió, y la chichigua cayó, aun no sabemos donde..

 

 

 

 

 


El pequeño, quiso llorar al ver perdida su cometa,

 

pero su abuela le prometió comprarle otra, esta vez de Superman, ya que esta era del hombre araña, y el con su lógica infantil, dijo que con razón se cayó, el hombre arana, solo sabe subir paredes, pero Superman si que puede volar!!